La cámara combina un clásico sensor para capturar imagen digital, una pantalla LCD y un sistema de agujas para perforar pequeños agujeros de diferentes tamaños y crear así una copia de la fotografía. El sistema emplea un número fijo de agujas agrupadas en cuatro tamaños diferentes, según la intensidad de la marca que se quiera hacer. Sólo hay que colocar cualquier tipo de papel, en la ranura que tiene la cámara para ese fin, y darle un puñetazo encima. La imagen quedará impresa a base de agujeros de mayor o menor anchura.
"La intención es conectar tanto lo físico como lo digital y reducir al mínimo el exceso de material y las dificultades en el intercambio de imágenes", explica Martin. "He querido reducir al mínimo el uso de tintas y cartuchos de papel".
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